Claudia muy arriba en encuestas

DÍAS DE GUARDAR Domingo 21 de enero de 2024

*Libia o el difícil camino de ser puntera en las encuestas; *El secretario de educación y su socio incómodo; *Marko, Márquez, Navarro: cadáveres en el clóset panista


1.- Los temas de seguridad marcarán el recorrido de Libia

La precandidata puntera por la gubernatura del estado, la panista Libia Dennise García Muñoz Ledo no ha tenido, como creen muchos, un cómodo paseo por el estado para posicionar su nombre, después de haberse registrado como aspirante única por el partido que gobierna Guanajuato hace 30 años: el reclamo de mejorar la seguridad ha sido recurrente y no solo entre sus críticos o sus opositoras, sino entre la propia militancia blanquiazul.

Libia ha tenido que reiterar la disposición a realizar cambios en las políticas de atención a la alta incidencia delictiva, cada vez de forma más firme y enfática. Tras la tregua de mes y medio de las intercampañas, esa situación se agudizará.

Además, el abandono del tema por parte de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, quien todavía tiene la responsabilidad constitucional de responder a las afrentas al estado de derecho, algo que ha abordado sólo de manera tangencial en todo el mandato, recargará más los reflectores, las críticas y la demanda de soluciones en la cancha de quien ya será la candidata.

El colchón de voto duro del panismo sigue funcionando y, en Guanajuato, Libia es la protagonista de la continuidad y la aspirante a vencer, lo cual obliga a respuestas más nítidas, más contundentes y esperanzadoras, pero al mismo tiempo realistas, sobre el desafío de recuperar la paz.

En la medida en que esas respuestas se den, también se producirá una tensión y una distancia con el equipo del que ha emanado la candidata panista y que también manifiesta una enorme ansia de continuidad, como se puede ver en las recientes postulaciones a puestos legislativos y ayuntamientos.

En síntesis, hoy por hoy, atendiendo a la perspectiva de la mayor parte de las encuestas, el reto mayor de Libia no consiste en batir a sus contrincantes y ni siquiera en debatir con ellas, sino en el gran compromiso de recuperar la funcionalidad de un aparato político atrofiado por la incuria, el sometimiento, la corrupción, la ausencia de autocrítica y el abandono de tareas elementales como el mantenimiento de la paz y la vigencia de un estado de derecho.

Ya la abanderada panista deslizó el cambio en la Secretaría de Seguridad de Alvar Cabeza de Vaca, sin embargo, en los círculos internos del gobierno se sabe desde hace tiempo que el funcionario leonés, sencillamente, no quiere seguir y ve llegado el tiempo de su retiro, incluso con la abierta posibilidad de cambiar su residencia al extranjero.

Más que un tanto para Libia, la decisión de Cabeza de Vaca se convertirá en un problema, pues el relevo no será sencillo ya que habrá que ver si la voz cantante del mismo la lleva el fiscal Carlos Zamarripa o se busca un equilibrio que rompa la abierta complicidad en esa área del gobierno.

Cualquiera de esos caminos marcará la suerte del próximo gobierno, como ocurrió con Sinhue y su simulado golpe de timón, que más allá de cualquier logro será recordado porque el suyo fue un tiempo de masacres sin respuestas.


2.- Los consejos ciudadanos: el espacio para los cuates

Mucho se ha discutido el papel de los consejos ciudadanos que a veces en papel de consultivos y otros como directivos, han sido incorporados a la gestión gubernamental para darle espacio a la sociedad, pero que han terminado convertidos en parafernalia decorativa, en el mejor de los casos, o en espacios de tráfico de influencias, en el peor.

En este arranque de año hemos tenido nuevas muestras de la desviación a la que han conducido treinta años de uso, abuso y ausencia de rendición de cuentas en estos organismos pensados originalmente para dar cuerpo al mantra panista de “tanto estado como sea necesario y tanta sociedad como sea posible”.

Una de ellas fue en el caso de la Feria de León, donde los integrantes del consejo del patronato, encabezado por el empresario David Novoa, recibieron boletos para los espectáculos en los espacios de paga VIP por un total de 320 mil pesos, cada uno de ellos, lo que si se tradujera en una iguala representaría más de 25 mil pesos mensuales durante un año, una cantidad superior a la mayor parte de los salarios que se cobran en la entidad.

Así, el mito de la gratuidad de la participación ciudadana queda desmentido y lo que se ve es una compra de voluntades mediante privilegios que le quita a esa participación social cualquier filo crítico o, incluso, la posibilidad de representar el punto de vista de sectores de la población.

Pero la segunda muestra es más grave.

Un personaje casi desconocido en la entidad, Enrique Guillermo Prieto Flores, presidente del consejo directivo del Instituto para el Desarrollo y Atención de las Juventudes de Guanajuato, una entidad paraestatal con un presupuesto de 324 millones de pesos, convirtió en su socio al secretario de Educación de Guanajuato, Jorge Enrique Hernández Meza, con quien ya mantenía una estrecha relación desde que dirigía el organismo de financiamiento Educafin, fusionado en el nuevo Instituto de las Juventudes.

Hernández Meza mantiene una estrecha relación con Prieto Flores, ambos han fungido en instancias directivas de un organismo internacional, la Asociación Panamericana de Instituciones de Crédito Educativo (APICE), del que hoy el consultor y empresario es presidente y el funcionario guanajuatense es asesor.

Sin embargo, donde cruzan la línea es cuando en el año 2022, ambos personajes se integran a una sociedad anónima promotora de inversión para hacer negocios de tipo inmobiliario, algo que no resulta ilegal pero que si rebasa los límites éticos y convierte las relaciones que propician los consejos ciudadanos de las dependencias públicas en el espacio para negocios privados y no para el reforzamiento de las políticas públicas.

Y si esto es delicado en cualquier terreno, resulta peligroso en el terreno de la educación, donde el secretario del ramo y coordinador de un gigantesco eje que aglutina entidades paraestatales, universidades, politécnicos, bachilleratos, tendría que mantener una atención de tiempo completo sobre sus obligaciones, máxime en una entidad que no logra superar el bajo nivel educativo, el rezago, la deserción e incluso el analfabetismo.

¿Consejos para la participación ciudadana o círculos de influencia para beneficio privado?

Es un tema que merece revisarse ahora que estamos por entrar a una etapa de debate político sobre el futuro de Guanajuato.

3.- La muerte de los valores democráticos en el PAN

El dirigente nacional panista Marko Cortés vive horas bajas por la decisión de hacer público el documento de los acuerdos que estableció, prácticamente sobre las rodillas, con el candidato del PRI a gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez, y con el dirigente nacional de ese partido, Alejandro Moreno.

La torpeza y el cinismo de este episodio han sido criticados no sólo por sus adversarios más extremos, sino también por quienes ven en el PAN a un bastión de defensa de la democracia mexicana al que el exabrupto lo pone en riesgo de mayor debilitamiento.

Sin embargo, llama la atención la ausencia de reacciones en el propio PAN, donde el silencio es casi total, lo cual muestra no solo el control de los aparatos burocráticos que encabeza Cortés, sino, de forma más preocupante, el agotamiento de los valores democráticos y éticos que le permitieron al PAN su larga travesía por el desierto del autoritarismo priista.

Si a algo podría apelar el PAN, partido que aún representa la segunda fuerza política a nivel nacional, para frenar el regreso a un monolitismo político y defender la pluralidad, sería a su historia de resistencia a la corrupción, la cooptación y a la violencia institucional del priato.

Ejercer un poder despótico al interior del partido, usarlo para obtener y repartir beneficios a costa de los dineros públicos y practicar la represión interna para acallar las disidencias y las críticas, ha conducido al PAN a ser un partido indiferenciado, tan igual al PRI al que hoy se alía, al Verde al que critica solo porque esta vez no va en su coalición e, incluso a su Némesis, Morena, conducido por un liderazgo carismático.

En Guanajuato, por ejemplo, veremos en campaña a Miguel Márquez, el gobernador que prohijó al Gallo Barba, empresario que se enriqueció administrando influencias durante su gobierno al grado de cambiar una historia de fracaso personal por una existencia de lujo rimbombante que lo tiene viviendo en el extranjero, sin haber sido tocado por una sola investigación, ni siquiera en los medios de comunicación.

Y en la capital del estado, Alejandro Navarro, alcalde que multiplicó su patrimonio a ojos vistas de la población que gobierna, con ranchos delirantes, hoteles y restaurantes, impulsará la campaña para que su esposa continúe su imperio de desfachatez y expolio.

Todo ello ocurre sin que haya panistas que protesten o que siquiera hablen en voz alta. Junto a Samantha Smith, esposa de Navarro, hará campaña Juan Carlos Romero Hicks, ex gobernador y ex rector que pondrá su buena fama pública al servicio de una compañera de boleta impresentable.

Quizá por eso, el PAN no logra generar la insurrección cívica que pretende Xóchitl Gálvez en contra de Morena. Cómo lo va a hacer, con tantos cadáveres en el clóset y tantos secretos ominosos en la familia.


Arnoldo Cuéllar Ornelas
@arnoldocuellaro

Periodista, analista político. Fundador del Laboratorio de Periodismo y Opinión Pública, medio digital y asociación civil.

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