HABLANDO EN SERIO

Santiago Heyser Beltrán

Escritor y soñador

 “El PAN, la tenía, era suya y la dejó ir…” No tengo la menor duda, México necesita de un partido que tenga y practique los principios y valores fundacionales del PAN, de dónde emanen líderes y gobernantes…

La noticia me dejó en shock, la “alianza” PRI, PAN, PRD (en orden de importancia de acuerdo a la realidad) se concretó para el 2023; el PRI seleccionará a los candidatos para EdoMex y Coahuila, es decir, todos. El PAN de Marko será comparsa; claudicó de luchar y defender a la ciudadanía y a la democracia en ambos estados, así, cedió el liderazgo y conducción al PRI a cambio de una repartición de puestos y una “promesa vana” para el 2024.

Solo una voz congruente encontré en las redes sociales, la del Senador Panista, Damián Zepeda, a quién por este medio expreso mi agradecimiento y mi respeto; lo cito de Twitter @damianzepeda: “En 2023 el objetivo anunciado del PAN será lograr que el PRI siga Gobernando Coahuila y Edomex… no postulará candidat@s ni intentará un cambio para la gente.

Que tristeza el rumbo tomado por mi partido… la lucha debería ser por cambiar México.” Lo mismo pero ampliado, expresó en el noticiero de Pepe Cárdenas, se los recomiendo: “La alianza ‘Va por México’ es un error histórico, estoy en contra: Damián Zepeda” https://www.youtube.com/watch?v=XoukuMI10nA …

En contraparte, Vicente Fox tuiteó (respeto su ortografía): “ALITO, AL FINAL LO QUE CUENTA ES EL RESULTADO, MI RECONOCIMIENTO PARA TI. PRI, FELICIDADES…. AHORA SI VAMOS JUNTOS POR MÉXICO. UN CANDIDATO. UN GABINETE PLURAL !!NADA NOS DETENDRÁ!!”

Chente aplaudió a EPN y la corrupción asociada, ahora aplaude al PRI y a Alito (en mi opinión, epítome de la corrupción priísta, lo que es mucho decir) y antes, en una decisión que en mi opinión lesionó la filosofía panista cambiando el rumbo del PAN y los valores por pragmatismo, operó para que Manuel Espino (hoy morenista) fuera Presidente del PAN, dejando en la carrera a su coterráneo, excelente tribuno y exgobernador de Guanajuato, Carlos Medina Plascencia… Si a ello sumamos los permisos de casinos de Creel, la presa de Padrés Elías en su rancho, las alianzas de Felipe con la maestra Gordillo y con Yunes (ambos expriístas), más el caso de Genaro García Luna y el intento de dividir al PAN con el “partido”: México Libre, no me cabe la menor duda, el enemigo del PAN está en casa.

En el 2018, en mi opinión el PAN debió ganar la presidencia de la República por tercera vez, el PRI estaba (y sigue) desprestigiado, la corrupción rampante de EPN y pandilla lo tenía de rodillas, su candidato, Meade, manchado por la #EstafaMaestra no era opción; AMLO venía de perder dos elecciones, de hacer berrinches, de secuestrar Paseo de la Reforma y de autonombrarse “presidente legítimo”, tampoco era opción; todo lo que necesitaba el PAN era un buen candidato emanado de un proceso democrático, ciudadanizado y justo. ¡No fue así!, Ricardo Anaya, como Presidente del partido abusó y se dedicó a la autopromoción, para, ayudado por una camarilla ser el candidato; además, ingenuamente equivocó la estrategia: amenazó con encarcelar a EPN, quién siendo Presidente, tenía todo el poder y a las instituciones de la República bajo su mando… ¡Perdió!, abriendo así la puerta para que AMLO llegara a la presidencia.

Repito: No tengo la menor duda, México necesita de un partido que tenga y practique los principios y valores fundacionales del PAN, por desgracia eso no va a pasar en el 2024 por una sencilla razón: Primero, no se hizo la tarea, es verdad, se han tenido buenos gobiernos estatales del PAN, pero han equivocado la estrategia de comunicación, todos en “la oposición” se dedican a cuestionar y a criticar a AMLO posicionándolo más, ya que los señalamientos de quienes fueron probadamente corruptos #EsrafaMaestra, y sus aliados acríticos y en complicidad, no pueden convencer de que son los buenos de la película, por lo que no tienen impacto en la ciudadanía que, harta del PRI y sus corruptelas, lo vomitaron en el 2018. Pero el problema es más grave, aún ganando “la alianza” en el 2024, al llevar el PAN de lastre al PRI y al PRD, por definición será un gobierno de “más de lo mismo”;… aunque, en mi opinión ese escenario no se va a dar por una sencilla razón, el PRI de Alito, va a traicionar, oootra vez, al PAN de Marko.

Ahora bien, imaginemos que me equivoco y si se respetan los “acuerdos” de la alianza en el 2024 y pierden la elección (muy probable de acuerdo a encuestas). Entonces se habrá lesionado la posibilidad de que el PAN, sin alianzas regrese triunfador en el 2030, por una sencilla razón, ya no podrá quitarse el estigma de partido rémora y de ser parte del PRIAN, por lo que llevará sobre sus hombros el fardo que representan 70 años de corrupción priísta. En otras palabras, ganando o perdiendo en el 2024, el PAN pierde si va en alianza y México también; lo sé, no me chupo el dedo, el peor escenario es que nos gobierne una “corcholata”.

Terminemos esta colaboración con una propuesta que beneficie a México: Sugiero al PAN, para regresar a la senda del triunfo con gobiernos sustentados en sus principios y valores: 1- No ir en alianza en la elección del 2024, ¡ténganse fe! 2- Separarse del PRI y sus cacicazgos en el 2023, no los merece la ciudadanía y 3- Gobernar en municipios y estados bajo sus siglas de acuerdo a la Doctrina Social de la Iglesia Católica plasmada en sus encíclicas y basados en los principios democráticos, éticos y morales fundacionales de Acción Nacional… ¡Así de sencillo! Un saludo, una reflexión.

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