LA BESTIALIDAD

G. Saúl García Cornejo


Hoy, a estas alturas en que la Humanidad ha visto casi todo, y que se creía superada esa etapa de irracional violencia. Todo indica que ha sido una ficción, o al menos –no sé si mejor o no- una ilusión: Los seres humanos tenemos fincada un ancestral modo de “resolver” algunas problemáticas que, igual, pareciera –para quienes caen en ese autoengaño- no tienen otra salida que la violencia.

Hay que decir, que existen escalas. Y encontré un sistema: El “Violentómetro” como un instrumento para tal medición, propuesto por una Universidad del Ecuador. Sin embargo, se ciñe a la violencia de género, lo que no es desdeñable por supuesto, pero es sólo complementario al problema en general. Cabe aclarar, que los análisis de la violencia, sigue una línea de presión, la queja femenina contra dicho fenómeno de arraigo social y que deviene de múltiples factores, lo que hace el asunto, aunque seccionado, más complejo.

No voy a entrar en detalles académicos o científicos, pues es obvio que el fenómeno de la violencia generalizada, tiene por su propia naturaleza, varias conceptualizaciones, sean desde el área física o la psicológica. Y vaya, la violencia es tan vieja como el Humano. Lo registra la Historia, los Mitos, las Leyendas, etcétera. Incluso, la hay, “justificada” por algún bien mayor o heroico.

Sí aterrizamos aquí, el absurdo, irracional y bochornoso hecho del asesinato de la señora Gaytán, candidata de Morena para la Alcaldía de nuestra muy lastimada ciudad de Celaya, nos tiene en vilo. Y lo peor, más allá de su propia dimensión, no es único, ni por desgracia, el último. Para colmo, según una supina línea investigativa, el móvil fue por la candidatura, es decir, hay algún dolido –sin importar género- que requería venganza, eso sí, otro motivo añejo que genera violencia. Desde luego, se puede comprender que cualquier teoría indagatoria de esos tristes hechos, no se debe exteriorizar por ahora. Como tampoco, hacer leña, como quiere el reyezuelo de la Profeco. Por cierto, eso sí, artífice se dice, del desmadre al interior morenista en Guanajuato y que, se rompe su traje Saint Laurent de “honestidad”, creyendo que los guanajuatenses comemos de su mano, mientras se viene despachando los dineros públicos para fines propios: La nómina oficial para pagar y mantener operadores políticos. En fin.

No debemos perder de vista, mis estimados lectores de cualquier género e ideología o gusto partidista, QUE ES LA FISCALÍA LOCAL, quien debe y pronto, resolver este asunto –y muchos otros, claro- no Ricardo, ni su “patrón mañanero”. Lo suyo es la vil grilla, no la resolución de este y otros asuntos de gran envergadura local y nacional, están perdidos –y ahí se quedarán, ya muchos lo piensan- en su maraña de avaricia política.

Y hay que añadir, que igual, es un problema de inseguridad, y por ello, también de responsabilidad compartida con la sociedad y autoridades (Es ahí, si de verdad hubiera una brizna de preocupación, desde hace 5 años, el rancio inquilino gratuito de Palacio, se hubiera, por los conductos competentes, puesto en acción). En fin.

Sugerencia: Candidatos deben unirse en un pacto para exigir seguridad, acompañamiento, estrategia, protocolos, tácticas preventivas y proteccionistas. O de plano, hagan sus campañas virtuales, porque así como va, la gente no asistirá a reuniones o mítines públicos.

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