Ottawa — 30 de enero de 2026. El panorama político canadiense enfrenta una de sus pruebas más delicadas en materia de soberanía nacional. El primer ministro, Mark Carney, junto con los líderes de las 13 provincias y territorios, ha iniciado una ofensiva diplomática y política para sofocar un resurgimiento del sentimiento separatista en Alberta, tras revelarse contactos directos entre grupos secesionistas y funcionarios de la administración de Donald Trump en Estados Unidos.
Injerencia Extranjera y el «Factor Trump»
El movimiento separatista de Alberta regresó al centro de la conversación nacional después de que el Departamento de Estado de EE. UU. confirmara reuniones con representantes de este grupo para explorar un eventual referéndum de independencia.
- Línea Roja: La filtración de estos encuentros generó críticas inmediatas de diversas provincias, que consideran la participación estadounidense como una violación a la unidad nacional.
- Soberanía en Juego: Carney instó a Washington a respetar la soberanía canadiense y a dejar que el futuro de Alberta se decida exclusivamente dentro de las fronteras de Canadá.
- Posición Federal: El primer ministro insistió en que los cambios reales para Alberta se negocian en la mesa de cooperación federal en Ottawa, no en el extranjero.
Frente Unido: La Reacción de los Premiers
A pesar de las tensiones históricas por políticas ambientales y fiscales, la respuesta de los mandatarios provinciales ha sido, en su mayoría, de rechazo a la fragmentación del país impulsada por influencias externas.
| Líder Político | Provincia | Postura Principal |
| Danielle Smith | Alberta | Coincidió en que EE. UU. debe mantenerse al margen; busca demostrar que «Canadá puede funcionar» mediante acuerdos con Ottawa. |
| David Eby | Columbia Británica | Calificó las gestiones con funcionarios estadounidenses como una «traición» al pedir apoyo extranjero para fragmentar el país. |
| François Legault | Quebec | Afirmó que la mayoría de los quebequenses no desea la soberanía por el alto costo económico e incertidumbre que generaría. |
| Wab Kinew | Manitoba | Reforzó el discurso de «Equipo Canadá», insistiendo en la cooperación frente a retos económicos compartidos. |
Lectura de Fondo: ¿Amenaza Real o Presión Política?
Aunque el «rumor separatista» se manifiesta actualmente más como una herramienta de presión política que como un proyecto de ruptura inminente, revela el descontento profundo de las provincias productoras de petróleo ante las disputas energéticas y fiscales con el gobierno federal.
La estrategia coordinada entre Carney y Smith busca deslegitimar cualquier intervención externa, especialmente de Estados Unidos, para reconducir el malestar hacia una reforma interna del pacto federal. El objetivo es claro: contener la narrativa secesionista antes de que la frustración acumulada se traduzca en una amenaza irreversible para la integridad del país.
