Ciudad de México – El cierre de año en México se enfrenta a una crisis de movilidad. Organizaciones de transportistas y productores del campo han lanzado un ultimátum a la Secretaría de Gobernación (Segob): o se cumplen los acuerdos pendientes, o el país vivirá un megabloqueo carretero que podría empañar las celebraciones de Navidad y Año Nuevo.
El 17 de diciembre: La fecha clave
Las organizaciones advierten que, de no obtener soluciones concretas, las movilizaciones iniciarán este 17 de diciembre. De cumplirse la amenaza, las protestas afectarían los días de mayor flujo vehicular del año, complicando la logística de mercancías y el retorno de miles de paisanos que cruzan las carreteras para reunirse con sus familias.
Seguridad y precios de garantía: El núcleo del conflicto
Las demandas se dividen en dos frentes críticos:
- Transportistas: Exigen el cumplimiento de los protocolos de seguridad ante la ola de asaltos en carreteras federales y el respeto a convenios previamente firmados con la federación.
- Productores del campo: Solicitan certidumbre en la entrega de incentivos para granos como el trigo y el arroz, así como el fortalecimiento de los precios de garantía para evitar pérdidas en sus cosechas.
Gobernación defiende su gestión: «Apoyos directos y transparentes»
En respuesta, la Segob emitió un balance detallado de los recursos destinados al sector agropecuario, destacando:
- Entrega de apoyos a 2.8 millones de productores.
- Distribución de más de un millón de toneladas de fertilizante.
- Subsidios de hasta el 95% en el costo de energía eléctrica.
La dependencia subrayó que estos beneficios se otorgan sin intermediarios y pidió a las organizaciones privilegiar el diálogo sobre las medidas de presión.
Un llamado a la solidaridad en temporada alta
El Gobierno Federal fue enfático al solicitar que no se tomen carreteras, casetas ni aduanas. Se apeló a la «solidaridad» de los manifestantes para no afectar a terceros, señalando que los bloqueos generan daños profundos a la economía y a las familias mexicanas que viajan durante las fiestas decembrinas.
Mientras tanto, las mesas de negociación permanecen abiertas, aunque la sombra de la parálisis vial mantiene en vilo al sector logístico y a los viajeros de todo el país.
